Cabrerizos 1990 y 1992

Ya desde finales de los años 70, se conocía este yacimiento, en las inmediaciones de la localidad salmantina de Cabrerizos, en el paraje denominado como Los Caenes, que había sido descubierto por Antonio Arribas (hijo), por lo que se denominó «Excavación Toñín». Desde 1982 este paraje fue asiduamente visitado por alumnos de Geología de la Universidad de Salamanca, y fue precisamente Santiago Martín de Jesús, quién lo explotó sistemáticamente, realizando numerosos y valiosos descubrimientos.

Durante el verano de 1990, se llevó a cabo  una importante excavación, que proporcionó abundante materiales, fundamentalmente de reptiles fósiles (tortugas y cocodrilos) del Eoceno medio superior (aprox. 37 m.a.).

Posteriormente en 1992, se solicitó a la Junta de Castilla y León un nuevo permiso de excavación, para poder terminar la labor iniciada dos años antes y poder así dar por concluida las extracciones en este yacimiento.