Neochelys salmanticensis

Desde 1965, la actividad de Emiliano Jiménez Fuentes y su equipo investigador de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Salamanca, motivó el descubrimiento de numerosos restos de tortugas fósiles en Cabrerizos, Salamanca.

El primero que se describió, holotipo de la especie (STUS 180), lo halló Eduardo Carbajosa, se asignó originariamente al género Stereogenys, pero posteriormente quedó asignada a un nuevo género, como Neochelys salmanticensis.

Poco después, en 1968, de nuevo Eduardo Carbajosa, halló otro ejemplar, que correspondía a un fragmento de peto (STUS 245) y en 1969 por fin se localizó un caparazón casi completo, que corresponde al STUS 263 y que pudo extraerse en bloque gracias a la utilización de poliuretanos.

Podocnemis expansa. Venezuela

Estos quelonios, se encuadran dentro de la familia de los Podocnemididae, tortugas gregarias, fluviales de hábitat tropical, que hoy viven en Sudamérica, África y Madagascar.

Como podemos comprobar, algunos ejemplares de esta especie salmantina, pudieron alcanzar los 70 cm de largo. A pesar de ser tortugas fluviales (no marinas), pueden llegar a ser bastante grandes, aunque el mayor ejemplar descubierto perteneciente a esta familia, es Stupendemys geographicus, hallado en Venezuela, tiene una edad de unos 6 millones de años y medía 2,3 m, siendo la mayor tortuga fluvial que haya existido nunca.

S. Martín de Jesús, 2016